“Mazarrón vuelve a su origen dando relevancia a su Cultura, Patrimonio y Gentes”
Lo mejor de este municipio, como dice su alcalde, Gaspar Miras, es que «una vez que la gente conoce nuestras playas, de pronto descubre toda nuestra historia, nuestro patrimonio natural y cultural y, por supuesto, nuestra gastronomía; es entonces cuando de verdad se sorprende el viajero».
Antes de adentrarme hacia el interior en busca de sus Casas Consistoriales y de su pasado, me acerco al Puerto, como aquí conocen a su costa; recorro su Bahía, y aquí, paseando por sus innumerables playas y calas, entiendes por qué mucha gente encuentra aquí su lugar. Bolnuevo, El Castellar, El Mojón, Playa Negra, El Alamillo, y así hasta treinta formas diferentes de asomarte al mar.
Pocas ciudades del Mediterráneo tienen el lujo de tener dos ciudades en una, y es que tanto Mazarrón como el Puerto (Bahía), a pesar de tener un cordón umbilical que las une permanentemente, viven muchas veces historias, y, a veces, vidas diferentes.
¿Y para comer?
Desde El Espigón a Pizarrón, de La Meseguera a La Cumbre, hay mucho donde elegir, y es que pocos lugares ofrecen tantas terrazas con vistas al desnudo Mediterráneo donde saborear pescado fresco, arroces y comidas caseras. ¿Hay quien ofrezca más?
